
A medida que el descubrimiento de fármacos va más allá de los inhibidores tradicionales de moléculas pequeñas, se pide a los científicos analíticos que caractericen moléculas cada vez más complejas. Las quimeras dirigidas a la proteólisis (PROTAC) son un ejemplo de ello. Las PROTAC combinan dos elementos de unión con un enlazador para dirigirse selectivamente a proteínas con el fin de degradarlas. Su mayor tamaño, su flexibilidad y sus múltiples grupos funcionales pueden plantear nuevas consideraciones analíticas en comparación con las más convencionales…