
Los desarrolladores de productos biológicos se enfrentan hoy en día a una presión sin precedentes: plazos más ajustados, formatos de anticuerpos cada vez más complejos y una necesidad creciente de comprender los procesos en tiempo real. Sin embargo, muchos flujos de trabajo analíticos siguen basándose en métodos que no pueden ofrecer la velocidad, la sensibilidad o la profundidad que exige el bioprocesamiento moderno. Ahí es donde los avances en la cromatografía de afinidad con proteína A (ProA) están marcando una diferencia significativa, transformando…